Él es la persona que más admiro en esta vida.
Él es mi fuerza, mi razón para continuar y gracias a él, hoy estoy aquí. Su forma de ser es única, incomparable e inigualable; es alegre y estricto a la vez; cuando él sonríe, yo sonrío; cuando el llora, yo lloro; cuando él me dice que me quiere y que soy su pequeña princesa, yo le digo que él es el hombre que más amo en este mundo. Su rostro es tan bello como el de una estatua angelical; amo sus ojos, son pequeños, pero su mirada es muy profunda, su color es una mezcla entre verde y miel. Su nariz es un poco redonda pero muy fina, sus labios son delgados y un poco pálidos; pero cuando me besa, se siente la calidez de ellos en mi frente. Su cabello es sedoso y suave de color castaño y por las noches pareciera que fuera negro como el color de un cuervo. Sus mejillas son tan cálidas como sus labios. Para mí, él es el hombre perfecto. Él es...mi Papá.

2 comentarios:
Hola Belén me gusto mucho tu texto. Siento que diste detalles específicos de la persona a la que describiste. Lo único que cambiaria seria el uso de punto y coma. Creo que los usaste mucho en este texto, yo solo cambiaria uno que otro por puntos. Todo lo demás :) muy bien hecho. Bueno eso digo yo.
Sé que no podré comentar todos los blogs, pero me pareció interesante comentar éste.
Las felicito por el diálogo que han creado.
Belén, me encanta la manera en la que describes a tu papá, de inmediato el lector se da cuenta de la profunda admiración que tienes por él.
Rebe, tu comentario es bueno, aunque podrías profundizar respecto de los parámetros que les dimos en clase María Luisa y yo.
Un abrazo a ambas y enhorabuena,
Sara.
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